Casadiella Asturiana

Algo de historia de la Casadiella Asturiana

La Casadiella Asturiana es un dulce típico asturiano.

Es una especie de empanadilla frita preparada con una masa de harina de trigo que se rellena con una mezcla de nueces, azúcar y anís. También se pueden elaborar con masa de hojaldre, haciéndose en el horno. Al servir se espolvorea su superficie de azúcar. Se suele servir como postre. Como su ingrediente principal son los frutos secos, se cree que su origen puede ser prerromano.

El gastrónomo Eduardo Méndez Riestra señala en su libro Cocinar en Asturias que el nombre de este dulce quizá surja de una deformación de «cosadielles», que son acertijos asturianos, porque el comensal desconoce el relleno de la misma.

casadiella asturiana
Casadiella Asturiana

Ingredientes para 12 unidades

100 ml de vino blanco

50 gr de mantequilla derretida

50 gr de aceite de oliva virgen extra

30 gr de manteca de cerdo a temperatura ambiente

1 yema de huevo

1 cucharadita de postre de sal

1 cucharadita de postre de levadura química

400 gr de Harina de trigo (aproximadamente)

200 gr de Nueces sin cáscara

80 gr de Azúcar

30 gr de anís dulce

20 ml Agua

Aceite de girasol en abundancia, para freír

1 Piel de limón

1 Anís estrellado

Preparación

Pondremos a calentar abundante aceite en una sartén con la piel del limón y una estrella de anís (también podemos añadir una rama de canela), lo dejaremos 10 minutos a fuego medio y lo reservaremos.

Comenzaremos con el relleno, para que pueda reposar y tome cuerpo.

Trituraremos la nuez en un mortero o con un robot de cocina, teniendo cuidad de no pasarnos para que no suelte su aceite.

Añadiremos el azúcar, el anís y el agua. Esto último lo haremos poco a poco, por si acaso quedara demasiado líquido. De ser así añadiremos más nuez triturada.

Para la masa, en un recipiente hondo mezclaremos el aceite, el vino y la sal.

Batiremos con unas varillas para emulsionar ligeramente.

Añadiremos la levadura química, la yema de huevo, la mantequilla derretida y la manteca a temperatura ambiente.

Batiremos de nuevo.

Incorporaremos la harina, poco a poco, y removeremos hasta obtener una masa blanda que no se pegue a las manos. A lo mejor no hace falta usar toda la harina.

Con un rodillo extenderemos la masa en forma de cuadrado de 1 cm de grosor.

Doblaremos la masa a la mitad y volveremos a doblar a la mitad de nuevo de forma que nos quede un cuadrado.

Estiraremos la masa y repetiremos la operación tres veces más.

Por último, doblaremos la masa, cubriremos con un paño húmedo y dejaremos reposar en la nevera durante dos horas.

Extenderemos de nuevo y haremos 12 cuadrados de medio centímetro de grosor.

Colocaremos una tira del relleno en el centro de cada uno, sin llegar a los bordes. Humedeceremos los extremos y los doblaremos sobre el relleno.

Presionaremos los lados estrechos con un tenedor para que no se salga la masa haciendo el característico dibujo de las casadiellas.

Retiraremos la estrella de anís y la cáscara de limón del aceite y lo calentaremos de nuevo. Freiremos las casadiellas a fuego medio, con la unión hacia abajo inicialmente para que se sellen.

Una vez doradas, las colocaremos sobre papel absorbente para que escurran el exceso de grasa.

Después las rebozaremos en azúcar y listas para servir.

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