Chevalier

Algo de historia del Chevalier

El Chevalier es un pastelito muy típico, aunque muy reciente de la provincia de Burgos.

Dicho pastelito los empezó a crear un famoso pastelero burgalés en los años 1935 ó 1936.

Según varios pasteleros de la ciudad, el nombre del pastelito viene derivado del famoso cantante francés de principios de siglo, Maurice Chevalier, que puso de moda en aquella época el «canoutierè», sombrero de paja bajo, con el que cantaba sus canciones de moda.

En la actualidad se ha convertido en el pastelito más buscado y valorado de Burgos.

chevalier de burgos
Chevalier de Burgos

Ingredientes

250 ml de leche templada.

2 huevos grandes.

25 gr levadura fresca.

40 gr de manteca de cerdo.

40 gr de aceite de oliva virgen extra.

200 gr de azúcar.

620 gr de harina de fuerza.

1 cucharadita de sal.

1 huevo batido.

500 ml de nata líquida para montar.

80 gr azúcar glace.

Para adornar

Almendras fileteadas.

Azúcar glace.

Preparación

En un bol grande pondremos la leche, los huevos, la levadura fresca troceada y mezclaremos todo con una varilla.

Añadiremos el aceite, la manteca y el azúcar y mezclaremos hasta que esté bien integrado.

Añadiremos la harina con la sal y amasaremos bien con las manos hasta conseguir una mezcla homogénea. Dejaremos reposar durante una hora hasta que doble su volumen.

Enharinaremos la encimera con un poco de harina, volcaremos la masa, sacaremos el aire con golpecitos y daremos un amasado manual suave.

Repartiremos la masa en porciones iguales y le daremos forma ovalada a cada una.

Distribuiremos en dos bandejas de horno preparadas con papel de horno, aplastaremos suavemente con la mano y dejaremos levar hasta que doble su volumen.

Cuando hayan duplicado o más su volumen, pincelaremos con huevo batido cada bollo con mucho cuidado de no pinchar la masa.

Hornearemos a 180º durante 15 min. (el tiempo irá en función del horno).

Para conseguir el dorado, pondremos el ventilador del horno y en 1 min. aprox. estarán dorados.

Sacaremos y enfriaremos sobre una rejilla.

Una vez fríos, batiremos la nata junto con el azúcar glace hasta que esté montada y firme.

La pondremos en una manga pastelera con boquilla recta o rizada y pondremos la nata en olas.

Abriremos cada bollo con un cuchillo de pan y rellenaremos con ayuda de la manga.

Taparemos con la otra mitad, pondremos almendras fileteadas y espolvorearemos con azúcar glace.

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