Almendrados de Allariz

Algo de historia de los Almendrados de Allariz

Los Almendrados de Allariz son un dulce estandarte tradicional de la gastronomía de Orense.

Si bien es verdad que su origen no está del todo claro, se dice que fueron los judíos los que lo introdujeron en Allariz, durante su asentamiento en la Edad Media.

Se cree que fue en el convento de las monjas clarisas donde se comenzaron a elaborar estos dulces, ya que desde su fundación realizaron intercambios con los judíos.

Existen diversos testimonios escritos sobre la existencia de dichos dulces y su preparación como, la Enciclopedia Madoz (1845-1850), Historia de Allariz (de Alfredo Cid Rumbao en 1984), o el poema de Curros Enríquez “Unha boda en Einibó”, de 1878, donde el autor ourensano compara la “almendra de pico” con una estrella blanca.

Desde el año 1996, a finales de verano se rinde un pequeño homenaje a este postre, celebrando la Feira do Amendoado (Feria del Almendrado).

almendrados de allariz
Almendrados de Allariz

Ingredientes

250 gr de almendras molidas.

200 gr de azúcar blanquilla.

3 claras de huevo.

15 obleas de entre 8-10 cm de diámetro.

Preparación

Moleremos la almendra en una picadora en dos veces, una vez, la dejaremos muy molida, casi harina, y la otra, un poco más gruesa, para que se note al comer.

Colocaremos la almendra molida en el horno a unos 120º durante unos 10 minutos y reservaremos.

Precalentaremos el horno a 180ºC arriba, abajo y aire.

Separaremos las clares de las yemas.

Colocaremos en un bol la almendra molida ya fría, añadiremos el azúcar y mezclaremos bien.

Añadiremos las claras sin batir, poco a poco, y mezclaremos hasta que quede una pasta homogénea.

Prepararemos una bandeja de horno con las obleas colocadas sobre ella, encima de papel de horno para que  las obleas no se pequen a la bandeja.

Colocaremos 3 montoncitos no muy grandes y, un poco separados en cada oblea.

Espolvorearemos un poco de azúcar sobre la superficie y pondremos la bandeja en el horno a temperatura moderada, 150ºC durante 20-25 minutos, hasta que queden dorados, los iremos vigilando. Si nos pasamos con el tiempo, el almendrado quedará muy duro.

Una vez cocidos, los clocaremos sobre una rejilla dejando que se enfríen, así evitaremos que la oblea se reblandezca.

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