Pastel Vasco de Bizkaia

Algo de historia del Pastel Vasco de Bizkaia

El pastel vasco de Bizkaia tiene su origen en Iparralde, el país vasco francés, donde en la antigüedad se preparaban en los baserriz vascos (caseríos del país vasco).

La primera elaboración de este estupendo dulce fue en el siglo XVIII en la localidad vasco francesa de cambo, que al igual que otros dulces o pasteles, antes se preparaban con frutas para aprovechar los productos del caserío.

Al igual que el resto de regiones de España, el País Vasco está continuamente reinventándose y es por esto que en el siglo XIX se empezó a elaborar el pastel vasco de distintas formas entre ellas la que más éxito ha tenido entre los vascos, rellena de crema pastelera.

Este dulce se prepara en los caseríos de esta región los días de fiesta. Era el “pan de los domingos”, que los reposteros han ido mejorando a lo largo del tiempo hasta llegar a ser él pastel vasco de Bizkaia que es hoy en día, que no deja indiferente a nadie.

tarta vasca de bizkaia
Pastel Vasco de Bizkaia

Ingredientes para 6 personas

1 huevo

Mantequilla para untar el molde

Azúcar glas

Para la crema pastelera

1/2 l de leche

1 huevo

3 yemas

75 gr de azúcar

30 gr de harina de maíz refinada

1 rama de canela

Para la pasta quebrada (para 3 tartas):

500 gr de harina de trigo

1 sobre de levadura

300 gr de mantequilla

300 gr de azúcar

3 huevos

1 yema

Preparación

Pondremos el horno a calentar.

Para la crema pastelera

Pondremos a calentar en una cazuela, leche y una rama de canela, reservando un poco de leche.

Pondremos la harina de maíz refinada en un cuenco junto con el azúcar, verteremos la leche que habíamos reservado antes y removeremos todo bien.

Añadiremos las 3 yemas y el huevo entero y mezclaremos bien.

Agregaremos un poco de la leche caliente de la cazuela, removeremos y verteremos todo nuevamente a la cazuela.

Mantendremos al fuego sin dejar de remover hasta que espese.

Dejaremos reservado.

Pondremos los huevos, la yema y el azúcar en un cuenco grande.

Batiremos bien con una batidora eléctrica de varillas.

Añadiremos la mantequilla a punto de pomada sin dejar de batir.

Tamizaremos la harina sobre un cuenco, agregaremos la levadura y mezclaremos.

Incorporaremos la harina y la levadura al cuenco de la pasta y seguiremos amasando hasta que quede una pasta homogénea.

Pondremos esta pasta sobre un trozo de papel plástico, la envolveremos bien y la introduciremos en el frigorífico hasta que se endurezca.

Cogeremos la mitad de la masa (el resto la podemos congelar para otras ocasiones).

La dividiremos en 2 (reservaremos un trocito para hacer un lauburu [símbolo solar]) y las extenderemos con el rodillo.

Untaremos con un poquito de mantequilla el molde y lo cubriremos con una de las partes de manera que cuelgue un poco por los bordes.

Rellenaremos con la crema pastelera y doblaremos la pestaña sobrante sobre el relleno.

Untaremos la pestaña con huevo batido y la cubriremos con la otra parte de masa.

Después, untaremos toda la superficie con huevo batido.

Dibujaremos un lauburu con el trozo de pasta quebrada que habíamos reservado y lo colocaremos encima del pastel.

Pintaremos de nuevo con huevo batido y hornearemos a 200ºC durante 25 minutos.

Retiraremos el pastel del horno y dejaremos que se enfríe.

Espolvorearemos con azúcar glass.

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