Flamenquines Cordobeses

Algo de historia de los Flamenquines Cordobeses

El flamenquín es una delicia tradicional Cordobesa a la que no se pueden resistir los auténticos amantes de la gastronomía Española.

Es un plato único la tierra cordobesa compuesto por una combinación de carne y jamón serrano.

Hay quienes atribuyen su origen al pueblo cordobés de Bujalance, aunque en Córdoba capital hay un curioso antecedente que se remonta a los años 50 del siglo XX.

El bar de tapas Florida, en la calle Concepción, ponía de tapa a sus clientes un pequeño flamenquín de filete de ternera muy fino, relleno con unas tiras de jamón serrano y tocino. Era bastante más pequeño que el que hoy en día conocemos, pero podría considerarse el antepasado del flamenquín cordobés actual.

flamenquines cordobeses
Flamenquines Cordobeses

Ingredientes para 8 unidades

8 filetes de lomo de cerdo, que no sean muy gruesos.

8 lonchas de jamón serrano.

Aceite de oliva o de girasol, cantidad suficiente para freír.

Para rebozar

Harina de trigo.

Pan rallado.

2 huevos M.

Preparación

Extender los filetes de lomo de cerdo sobre una tabla y golpearlos con un martillo, mazo o similar para que se ablanden y queden planos y estirados.

Cubrir cada filete con una loncha de jamón serrano.

Enrollar los lomos con su loncha de jamón dentro de forma que queden bien apretados y así no se desharán en ningún momento.

Poner en un plato harina, en otro los huevos batidos y en otro pan rallado.

Pasar cada flamenquín por el plato de harina, después sacudirlos un poco para retirar el exceso de harina que puedan haber cogido.

Después pasarlos por el plato con huevo, de nuevo por todos lados incluidos los laterales.

Por último, pasarlo por pan rallado e ir poniéndolos en otro plato con el cierre del rollito hacia abajo para que queden bien sellados.

Poner a calentar abundante aceite en la sartén.

Cuando el aceite este suficientemente caliente, sin que llegue a salir humo de la sartén, poner varios flamenquines a la vez, pero que no estén unos encima de otros.

Freírlos entre 2 y 3 minutos.

Ir mirando si están bien dorados por debajo, y cuando lo estén, darles la vuelta y cocinarlos otros 2 o 3 minutos por ese lado.

Según se vayan haciendo, reservarlos en un plato cubierto con papel cocina para que se quede el exceso de aceite mientras se acaban el resto de los flamenquines.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *