Espinacas al Sacromonte de Granada

Algo de historia de las Espinacas al Sacromonte

La espinaca es una verdura de hoja que pertenece a la familia de las Quenopodiáceas, familia que comprende unas 1.400 especies de plantas propias de zonas costeras o de terrenos salinos templados.

Su nombre proviene del término spina o espina, debido a que los frutos de esta planta hortícola, cuando están en su punto de maduración, se presentan armados de espinas.

Aunque no se conoce la forma original o silvestre de esta hortaliza, muchos autores dicen que procede del sudoeste asiático, que fueron los árabes los que, en el siglo XI introdujeron la espinaca por primera vez en España.

Extendiéndose su cultivo por Europa en los siglos XV y XVI, donde países como Holanda, Inglaterra o Francia fueron los principales consumidores. Más tarde llegó a América, aunque no fue hasta la década de 1920 cuando la espinaca logró ser popular, momento en el que se descubrieron sus magníficas propiedades nutricionales.

Actualmente su cultivo está extendido por todo el mundo. Estados Unidos, Italia, Francia y Alemania son sus principales productores.

Como su nombre indica, las espinacas al Sacromonte son una receta muy típica del municipio de Sacromonte, en la provincia de Granada.

Se trata de una receta que se suele servir de entrante.

espinacas al sacromonte
Espinacas al Sacromonte de Granada

Ingredientes para 4 personas

2 dientes de ajo

500 gr de Espinaca

1 pizca de Azafrán en hebras

1 pizca de Pimienta molida

1 pizca de Sal

1 cucharada de Vinagre

2 cucharada de Aceite de oliva

50 gr de migas de pan

100 gr de Uvas pasas

100 gr de Almendra cruda (sin cáscara)

Preparación

Lavaremos las espinacas y las escurriremos bien.

Las pondremos en una olla con agua y sal al fuego y las dejaremos cocer hasta que estén tiernas.

Las escurriremos y las cortaremos en trozos grandes.

En una sartén con aceite freiremos los ajos troceados, las almendras peladas y las migas de pan y removeremos bien.

Cuando esté todo frito lo majaremos en un mortero junto con unas hebras de azafrán.

Utilizaremos la misma sartén y rehogaremos un poco las espinacas con el aceite sobrante, le añadiremos la mezcla del mortero y las pasas sin rabillo.

Para terminar, le echaremos un chorreoncito de vinagre y una pizca de sal, removeremos y ya estará listo para servir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *