Perdiz Estofada a la Toledana

Algo de historia de la Perdiz Estofada de Toledo

La provincia de Toledo es famosa por su arquitectura peculiar con monumentos como el Castillo de Alcázar, el Monasterio Cisterciense de Santo Domingo de Silos, y otros muchos, así también como por su deliciosa cocina. El estofado de perdiz se ha convertido en el plato típico y emblemático de dicha provincia.

Hace muchas décadas, por los alrededores de la Catedral se desató el gusto por el guisado de perdiz que, hasta dicho momento, tan solo era degustado por los habitantes del lugar.

El deporte de la caza atrajo a los visitantes, quienes conocieron este delicioso guisado, y lo pidieron cada vez más en sus visitas a la región, de tal manera que los restaurantes más tradicionales para comer “Perdiz a la Toledana”, los encontramos alrededor de la Catedral.

Lo tradicional de este sabroso guiso es que no se usa sal en su aderezo y en su reemplazo se utilizan hierbas aromáticas que se impregnan en la carne para darle un suculento sabor y al cocerlo a fuego lento la carne queda tierna y jugosa. Si preferimos podemos acompañarlo con un buen vino, propio de la localidad.

perdiz estofada a la toledana
Perdiz Estofada a la Toledana

Ingredientes

2 unidades Perdices

2 unidades cebollas

6 unidades Ajos

1 vaso vino blanco

Pimienta negra

2 ramas de laurel

Sal

Vinagre de vino blanco

Aceite de oliva virgen extra

Preparación

Si no hemos comprado las perdices limpias, las limpiaremos y prepararemos para estofarlas.

Pelaremos y trocearemos las cebollas y los ajos y los reservaremos.

Pondremos en una olla grande las cebollas y los ajos.

Seguidamente pondremos en la olla unas bolas de pimienta negra, el laurel y la sal.

Sera mejor ir echando sal poco a poco para que no nos quede salado.

Pondremos las perdices ya limpias encima de la base de cebollas y ajos que hemos preparado.

Regaremos los alimentos con el vino blanco, un chorrito de vinagre y un chorrito de aceite.

Pondremos el preparado a fuego fuerte.

Cuando el líquido empiece a hervir, pondremos el guiso a fuego lento.

Deberemos tener en cuenta que la carne de perdiz es dura y tarda bastante en prepararse.

Será necesario que pongamos a fuego lento para que se vaya haciendo poco a poco.

Tendremos que ir vigilando la elaboración, cada 30 minutos más o menos, le daremos la vuelta a las perdices.

Si mientras se está preparando, vemos que el liquido desaparece, pondremos un poquito de agua templada, siempre que haga falta.

Al cabo de 1 hora y media, pincharemos las perdices para comprobar que estén tiernas.

En caso de que estén tiernas, retiraremos del fuego y pondremos en los platos.

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