Caracoles a la Mallorquina

Algo de historia de los Caracoles a la Mallorquina

Los caracoles son un plato de lo más común en muchos lugares de España, que eso sí, tienen muchas y diferentes formas de prepararlos.

Los Caracoles a la Mallorquina son una receta muy típica de Mallorca que, a diferencia de otros sitios de España, donde se sirven caracoles fritos, los caracoles mallorquines son más pequeños, por lo que cocinar este tipo de caracoles puede resultar un poco más rápido que los otros más grandecitos, como son los caracoles de Barcelona.

caracoles a la mallorquina
Caracoles a la Mallorquina

Ingredientes para 4 personas

1,5 kg de caracoles

100 gr de jamón serrano

250 gr de sobrasada

1 cebolla grande

3 tomates maduros

2 dientes de ajo

1,5 dl de aceite de oliva virgen extra

¼ l de leche entera

20 gr de harina

1 dl de vino blanco

1 copita de coñac

400 gr de guisantes desgranados

Sal

Pimienta

Para hervir los caracoles

1 hoja de laurel

Tomillo

1 zanahoria

1 cebolla pinchada con 2 clavos de especia

1 puerro

Perejil

Preparación

Deberemos tener los caracoles en ayunas al menos durante 1 semana.

Cuando vayamos a preparar la receta, lavaremos bien los caracoles en abundante agua fría, varias veces, hasta que suelten toda la baba que aparece en forma de espuma. Los lavaremos bien hasta que el agua salga clara.

Los pondremos a cocer en una olla cubiertos de agua fría, aumentando la intensidad del fuego, para que el agua vaya calentándose y los caracoles vayan saliendo de su concha.

Comprobaremos que hayan salido todos de sus conchas. Subiremos el fuego y dejaremos hervir rápido, para que los caracoles queden fuera de las conchas.

Mantendremos en ebullición unos 5 minutos y retiraremos del fuego, escurriendo el agua.

Desecharemos los caracoles que estén dentro de la concha.

Volveremos a poner en la olla, cubriremos con agua fría, pondremos las hiervas que tengamos, 1 zanahoria, 1 cebolla pinchada con dos clavos de especia, laurel, tomillo, perejil, romero, etc, todo atado con un cordel.

Pondremos sal al gusto.

Dejaremos hervir, espumaremos y dejaremos cocer lentamente unas dos horas y escurriremos.

Pondremos una cazuela con el aceite, freiremos el jamón cortado en trocitos, la cebolla picada y los ajos.

Cuando empiece a dorarse todo, añadiremos los tomates picados, dejaremos freí un poco y añadiremos el vino y el coñac. Esperaremos a que se caliente y flambearemos.

Añadiremos la harina y dejaremos dorar removiendo.

Añadiremos la leche caliente, la sobrasada cortada en trozos, los caracoles que ya hemos hervido, bien escurridos y los guisantes y cubriremos con caldo o agua caliente (eso sí, poca cantidad, que no quede mucha salsa).

Dejaremos cocer lentamente con la cazuela tapada, hasta que los guisantes estén cocidos.

Comprobaremos el punto de sal y pimienta.

Cuando este todo cocido, la salsa no debe ser excesiva y debe quedar algo ligada.

Serviremos en la misma cazuela, en caliente.

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