Lechazo Asado con Patatas Panaderas

Algo de historia del Lechazo Asado con Patatas Panaderas

Aquí tenemos el producto estrella de la cocina Palentina.

Según algunos tratantes, carniceros y maestros asadores, aunque ni catadores, ni cocineros, ni gastrónomos encontrasen diferencias entre los lechazos de las razas churra, castellana y ojalada, cuando se creó la Indicación Geográfica Protegida de “Lechazo de Castilla y León”, integrando las tres razas, el mejor lechazo del mundo es el de raza churra del Cerrato palentino.

Antiguamente el Lechazo Churro se asaba en los hornos panaderos con una buena mano de manteca de cerdo y una abundante ajada con vinagre o vino blanco, demostrativa de que eran corderos con muchas hierbas los consumidos y había que enmascarar su sabor a oveja y lana.

Como en todas las regiones y la mayoría de recetas de España, el lechón de Palencia tiene diversas formas de prepararlo, y en está ocasión os dejamos otra de las maneras tradicionales de la provincia, como es el Lechazo Asado con Patatas Panaderas.

Lechazo Asado con Patatas Panaderas
Lechazo Asado con Patatas Panaderas

Ingredientes

2 paletillas de lechazo.

Aceite de oliva virgen extra.

3 dientes de ajo.

Sal.

Pimienta negra molida.

Orégano seco.

2 hojas de laurel.

3 patatas medianas.

Preparación

Pelaremos los ajos y los pondremos en un mortero junto con el aceite, la sal, el orégano y la pimienta, y lo machacaremos todo junto hasta que los ajos estén triturados y lo dejaremos macerar toda 1 noche para que esté más sabroso.

El día de la preparación, precalentaremos el horno a 210ºC, embadurnaremos la bandeja donde vayamos a asar el lechazo con un poco de aceite.

Untaremos el lechazo con el adobo.

Introduciremos las paletillas a una potencia fuerte, 210ºC, durante unos 25 minutos.

Mientras se van haciendo las paletillas, pelaremos las patatas y las lavaremos. Las cortaremos en láminas de 1 cm de espesor, más o menos, las salpimentaremos ligeramente con pimienta negra molida.

Tras unos 25 minutos, daremos la vuelta a las piezas de carne, que aprovecharemos para introducir una cama de patatas.

Introduciremos de nuevo la bandeja en el horno, a fuego algo más bajo, unos 190 o 200ºC, durante otros 20 minutos.

Cuando falten unos 5 minutos, controlaremos como va el asado y aprovecharemos para introducir el laurel que habíamos reservado.

Una vez pasado el tiempo, podremos jugar con el calor residual y un tiempo extra para terminar de pasar las piezas de carne.

Sacaremos del horno y repartiremos en los platos.

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