Bacalao Fresco al Vino Blanco de Madrid

Algo de historia del Bacalao Fresco al Vino Blanco de Madrid

El bacalao es uno de los ingredientes más representativos de la gastronomía española y, como no podía ser de otra manera, también de la gastronomía madrileña.

Y ahora viene la pregunta. Como puede ser qué un pescado que se captura tan lejos de la capital de España, haya llegado a ser tan popular en dicha capital?

Para responder a dicha pregunta, debemos ir hasta la Edad Media Castellana, que fue la época en la que este pescado tenía un gran consumo a causa de la Cuaresma, es decir, el periodo que va desde el Carnaval hasta la Semana Santa.

Es una época de penitencia y restricciones. Entre ellas se puede mencionar la prohibición de comer carne los viernes.

A causa de dicha prohibición, se cocinaban potajes de verduras y legumbres además de pescados, uno de los cuales era el bacalao, que se empleaba conservado en salazón a causa de los problemas del transporte, algo que sigue manteniéndose hoy en día.

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Bacalao Fresco al Vino Blanco de Madrid

Ingredientes para 4 personas

8 rodajas de bacalao fresco

½ l de vino blanco seco

2 cebollas

1 clavo de especia

4 puerros gordos

Tomillo en polvo

1 hoja de laurel

Nuez moscada rallada

Sal

Pimienta molida

1 cucharadita de harina

½ l de caldo de pescado

Preparación

Retiraremos la piel a las rodajas del bacalao.

Pelaremos las cebollas y las cortaremos en rodajas muy finas.

Limpiaremos los puerros y los cortaremos en rodajas.

En una olla prepararemos un caldo corto mediante el vino, el caldo de pescado, las cebollas, el clavo de especia, la sal, la pimienta, el tomillo y el laurel.

Cuando comience a hervir por primera vez, añadiremos los puerros y dejaremos la olla a fuego normal unos diez minutos.

Rebajaremos el fuego y sumergiremos en el caldo las rodajas de bacalao durante unos 10 minutos, teniendo precaución que el caldo no hierva muy fuerte.

Retiraremos las rodajas de bacalao y las conservaremos al calor.

Retiraremos la hoja de laurel y el clavo de especia, y dejaremos el caldo a fuego normal para que reduzca al mínimo.

Espolvorearemos con la nuez moscada. Espesaremos la salsa con un poco de harina disuelta aparte en un poco de leche tibia y colocaremos las rodajas de bacalao en una fuente para servir rociándolas con la salsa.

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