Anguila Adobada de Navarra

Algo de historia de la Anguila Adobada de Navarra

La anguila es un manjar muy apreciado por sus virtudes gastronómicas. Los primeros registros históricos datan de época clásica, donde se le consideraba un alimento excepcional por su intenso sabor. Sin embargo, este pescado era muy complicado de conseguir. Por lo que los romanos comenzaron a construir piscifactorías para garantizar el suministro a las clases altas.

En nuestro país, aunque es más tradicional el consumo de angulas, sus primos mayores también se han hecho un hueco en nuestras cocinas. Suele ser un plato bastante caro debido a su escasez. Sobre todo en las últimas décadas, ya que la construcción de pantanos y envases dificultan su paso río arriba.

Las anguilas tienen mucha grasa debajo de la piel, lo que confiere una textura gelatinosa a su carne. No a todo el mundo le agrada, pero si te gusta se convertirá en uno de tus platos favoritos. Además, hay que limpiarlas enérgicamente durante la preparación. Ya que, de lo contrario, quedarán babas y mantendrá un ligero sabor a tierra.

Bien cocinada, es un placer para los sentidos. Su carne jugosa y tierna se derrite en contacto con el paladar. Y además es una fuente de proteínas, calcio y vitaminas A y B. Ideal para tomar en un día de verano acompañado de verduras, que le proporcionarán ese toque de vitaminas C que le falta.

Aquí os traemos una deliciosa receta de Anguilas Adobadas de Navarra.

anguila adobada de navarra
Anguila Adobada de Navarra

Ingredientes para 4 personas

2 anguilas medianas

3 dientes de ajo

2 huevos

Pimienta

1 l de vino blanco

Pan rallado

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Preparación

Despellejaremos, limpiaremos y trocearemos las anguilas y las pondremos a macerar durante unas 3 horas con los dientes de ajo pelados y triturados y sal.

En una cazuela con el vino y la misma cantidad de agua, pondremos a cocer el pescado y lo mantendremos durante 30 minutos, aproximadamente.

Retiraremos, escurriremos y dejaremos enfriar el pescado con pimienta espolvoreada por encima.

Batiremos los huevos crudos en un plato hondo y, en otro, pondremos el pan rallado.

Rebozaremos los trozos de anguila, pasándolos primero por el huevo batido y, seguidamente, por el pan rallado. Los asaremos por los dos lados en una parrilla o plancha durante unos minutos.

Evitaremos que el pan rallado se queme y serviremos enseguida caliente.

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